ampharou

lunes, noviembre 14, 2005

Invierno.


Se acabó. Ya no hay remedio ni marcha atrás. El verano se tomó sus vacaciones y nos deja como sustituto a un invierno tímido que por fin ha decidido terminar de instalarse. Se acabó salir de la ducha y ponerse encima apenas un sutil vestido para echarse a la calle. Al invierno le gusta la ropa, cuanta más mejor, y castiga al que no le hace caso colándole el frío hasta los huesos.
El invierno nos trae el agua. La calle se vuelve gris, húmeda. La gente no se mira, apertrechada en los escudos de sus paraguas, pero espera los luminosos días de diciembre para levantar los rostros al sol y que él los caliente con las menguadas fuerzas que le deja la ausencia del verano.
Hasta el mar está enojado. Cambió su placidez por olas que martirizan la orilla, arrastrando hasta ella todo lo que va encontrando a su paso.
Todo se torna de colores pardos. Se acabó la fiesta y la ciudad es más ciudad que nunca.
¿Por qué será, sin embargo, que yo me siento tan bien?


pensado por ana at 1:03 a. m.

5 Comments:

El frío del invierno nos hace buscar el calor entre unos y otros :))

14 noviembre, 2005 08:13  

Algo tiene que me gusta el invierno, será ese mar enojado que tú dices, a mí me parece vivo, con ganas de llegar hasta el final de la tierra...

Un beso.

14 noviembre, 2005 10:37  

Te sientes bien porque el calor en exeso cansa...en mas de un sentido xD

Ya era hora si...

Por cierto, subi una imagencilla que espero que te guste,ya sabes http://anti-gravitybass.deviantart.com

14 noviembre, 2005 16:28  

Odio a mi teclado que se come las letras...

Y a mi por no leer lo que escribo xDDD

14 noviembre, 2005 16:29  

Lo bueno que tiene el invierno es que en estas latitudes no es eterno, así que cuando menos te lo esperes (especialmente en abril, como dice Serrat) llegará la primavera.

14 noviembre, 2005 18:13  

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