ampharou

miércoles, febrero 01, 2006

Mariya.


Cada mañana, antes de entrar a trabajar, tomo café justo al lado de la oficina. Llevo años haciéndolo. Alejandro, ahora dueño del bar, es toda una institución en la calle. A él se le dejan llaves, recados, documentación. Tiene un café horrible, pero funciona perfectamente como agencia de información y entrega inmediata. Alejandro es de los que viven detrás de la barra. De hecho, cuenta que cuando siendo mozalbete llegó a Cádiz desde su Medina natal para trabajar, dormía debajo del mostrador. Y alguna querencia ha debido quedarle, porque siempre está ahí. O al menos estaba. Porque el último verano, Ale se permitió diez días de vacaciones. Incluso ahora, lleva toda la semana con gripe, cosa que antes hubiera sido impensable. ¿Qué ha cambiado? Mariya.
Mariya es una rubia de ojos tristes que vino del este y que lloraba su condición de ‘ilegal’ ante un café en el bar Acacias. Hasta que Alejandro le cambió el lado de la barra con un uniforme, un permiso de trabajo y un contrato. Los habituales nos acostumbramos en seguida a verla allí y ella se familiarizó rápidamente con nosotros, con nuestras manías y con nuestros horarios.
Esta mañana, mientras tomaba el café y empezaba mi «Hojas de hierba», ocuparon los taburetes contiguos al mío una pareja joven. Pidieron sus cafés y Mariya, servicial, preguntó si les apetecían unas tostadas. Al oírla, empezaron a reírse para después mostrarse muy ofendidos por su presencia «como si aquí no hubiese camareros». Se tomaron el café y se fueron enseguida, espoleados por las miradas de todos los que habíamos estado tranquilos hasta ese momento en el que empezamos a sentir vergüenza de la condición humana. De la estupidez humana, mejor dicho, la estupidez de clasificar a la gente, de temer o rechazar a según quién porque según de donde, la manía de juzgar al prójimo, de condenarlo tan solo por lo que dice un pasaporte... La estupidez del que es hincha de un equipo cuya plantilla es como el vestíbulo de la ONU, del que busca los mejores profesores nativos para aprender con garantía un idioma, del que pide el champán francés y el salmón noruego y desprecia a la camarera bielorrusa que le pone el café en el bar de su barrio, a la chica musulmana con su hiyab que tiene que ‘aguantar’ en el colegio de sus hijos o al ecuatoriano que trabaja los campos.

pensado por ana at 3:55 p. m.

17 Comments:

La estupidez humana. No nos la quitamos de encima de ninguna manera. Mientras miremos a la gente por su carné de identidad y su color de piel, vamos apañaos.

01 febrero, 2006 17:09  

Esas situaciones son siempre muy tristes, y lo cierto es que el ser humano es muy hipocrita, por lo que dices al final.

En fin, que me alegro de que por lo menos hayas empezado HOJAS DE HIERVA.

Besos

01 febrero, 2006 17:22  

Unirse contra el "diferente", el "otro", las "minorías", siempre es altamente tranquilizador para los idiotas...

Pregunta fuera de tema: cómo es que vas todos los días a un bar donde el café es horrible?? (perdón, pero para fanáticos como yo eso suena insoportable...)

01 febrero, 2006 17:52  

Ves, Ana, a eso me refería yo con ser feliz sin mirar con quién, a dejar los prejuicios a un lado y mirar de frente, a disfrutar del café por que te le ponen con una sonrisa, le ponga quien le ponga...

Un beso.

01 febrero, 2006 19:53  

Hay veces que sentimos vergüenza ajena y no sin razón. Que haya gente rumana, arabe, bielorrusa... que sea bárbara y delincuente no quiere decir que todos lo sean. También los hay españoles y no por eso tratamos a todos mal.

A mi me recuerda ahora el caso de algun extrangero que conozco que rechaza a toda esa gente que viene buscando el mal, diciendonos que los meten a todos en un mismo saco que no tiene razón. Y yo me pregunto ¿por que no nos llaman a todos ladrones y asesinos siendo que hay españoles que lo son?

Para mi el que viene a trabajar de forma honrada bienvenido sea, eso si, la gente poco honrada y perversa que se quede donde está que ya tenemos aqui bastantes.

01 febrero, 2006 20:09  

Extraña condición de los humanos de separarnos por colores o idiomas, procedencia....

Puedo soportar estar del lado de los discriminados, más no puedo soportar el ver cómo alguien humilla a un semejante.

Nunca pierda esta perspectiva de la vida, pues estar del otro lado es asqueroso

01 febrero, 2006 20:46  

Deberías leerle algunos poemas de Hojas de Hierba a esa gente, y saber lo que es amar al prójimo, sea quien sea y tenga la condición que tenga.

01 febrero, 2006 23:38  

Contaminame...(P.Guerra)
Hay quién cree tener más derechos que otros seres humanos por el simple accidente de haber nacido en una parte del mundo. Pobres.

En el próximo café le dices a Mariya que de parte de un lector anónimo que tiene un nombre precioso.
Besos , Ana.

02 febrero, 2006 09:03  

Esa es la risa del ignorante que, enlazando con el post de evita, miran a los demás desde arriba. Y resulta que sólo ven zapatillas y zapatos, aunque no se dan cuenta de ello, porque las personas de verdad sí están por encima de ellos.

02 febrero, 2006 14:15  

Hoy prefiero ver el vaso medio lleno. Olvidarme de la pareja y fijarme en el resto de personas que estábais en aquel bar.
Un beso para tí y dale otro a Mariya de mi parte.

02 febrero, 2006 22:52  

ya le vale con las tostadas, por la mañana un bollycao!!!!



pd: segro que le ofrecio sexo a cambio de trabajo..........

02 febrero, 2006 23:52  

Si vuelve este por aquí, hasta me da por darme un paseo otra vez por el viejo barrio. ;)

03 febrero, 2006 08:32  

Que no les toque ser emigrantes. Pobres, MISERABLES!! (Hoy, me arrepiento del nick que elegí). Hoy seré PICAJOSO, porque me he picao. Me enfadado. Y es que yo, en cierta forma, soy emigrante.

Me sumo a Malatesta.
Un BSO.

03 febrero, 2006 18:05  

no todo es tan facil

1 no estams acostumbrados a tener camareros bielorrusos y eso choca.
2 un idioma lo enseña, se aprende mejor por un nativo/en el país en que se habla q en la academia de abajo de casa
3 el salmón noruego es de los mejores, pq me lo voy a tener q tomar de otro lado si me puedo permitir ese?
4 prefiero sidra a champán.
bss
dg

04 febrero, 2006 21:03  

después de muchos días de ausencia blogera por mi parte me da gusto volver a encontrarme con tus historias.
Todos somos inmigrantes de una manera u otra.
besos.

05 febrero, 2006 18:36  

Lei hace poco no se donde que uruguya exportaba gente para vivir en cualquier parte del mundo, supongo que asi debiamos ser todos porque si supieramos vivir en cualquier parte podriamos entender a aquellos que vienen . Seguro que algun dia conseguiremos ser ciudadanos del mundo sin fronteras ni reales ni mentales

06 febrero, 2006 03:09  

Confieso no haber leído el texto (cuando tenga unos minutos lo leo), la imagen me encanta !!!

Que tierno ver dos manos unidas de distinta raza de distinto tamaño.

Saludos.

07 febrero, 2006 19:40  

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