ampharou

viernes, octubre 28, 2005

Somnus interruptus.


Parece que es mi sino. Yo lo quiero, lo necesito, lo deseo, pero él parece no quererme a mí en la misma medida. Lo noto en cómo se porta conmigo. Casi todas las noches igual. Cuando estoy más relajada, leyendo o escuchando música, viene para seducirme. Utiliza armas ya conocidas. Me ronda, se me acerca. Yo lo intuyo y me dispongo a dejarme hacer. Me lleva a la cama, juguetea conmigo, que sí, que no, que caiga un chaparrón... me encandila, me embelesa. Me tortura con la incertidumbre de saber si esta noche sí será. Y cuando por fin me entrego, se aleja de mí, se me escurre por entre las sábanas, me abandona a la suerte de las vueltas y revueltas buscándolo en cualquier hueco de las almohadas. Me deja confusa y ofuscada para el resto de la noche, malhumorada y aturdida para el día siguiente, esperando ansiosa, sin embargo, que vuelva a presentarse.
Es el destino de los insomnes: perseguir eternamente al sueño, amante furtivo.

pensado por ana at 1:13 a. m. 13 han dicho

lunes, octubre 24, 2005

Tiempo.


¿Quién dijo que no era posible viajar en el tiempo?
Viajamos al futuro.
A sesenta segundos por minuto.


pensado por ana at 1:03 a. m. 9 han dicho

sábado, octubre 22, 2005

Punto y final.


Se acabó. Ya no me importas. Puedes irte lejos, muy lejos. Puedes apartarte de mí casi un metro, que no voy a echarte de menos. Y no me llames si no quieres. Tampoco me importa. Y para demostrártelo, me voy a pasar horas sentada junto al teléfono sin inmutarme. Búscate a otra si te place. Me da igual. Y para que lo veas, no voy a inventar ninguna o cien maldiciones para esa mal parida.
Sigue tu vida. Y devuélveme la mía.
Desde hoy mismo empiezo a olvidarte.

O desde mañana.

pensado por ana at 1:13 a. m. 9 han dicho

jueves, octubre 20, 2005

Chirimoyas y castañas.


Yo debía tener siete u ocho años. No lo sé seguro porque por aquel entonces yo no pasaba demasiado tiempo en el mundo. Pero mi hermana mayor, por lo visto, sí. Un día apareció en casa con un novio. Su primer novio. Un chico de Motril que hacía la mili en San Fernando y que se llamaba Cristóbal. A mi me pareció guapísimo, pero ahora mismo sería incapaz de recordar siquiera cualquiera de sus rasgos. Lo que sí recuerdo es su lepanto, que me tenía hipnotizada tal que entraba por la puerta y lo dejaba encima de la mesa del salón, no sé si por la erótica de los uniformes o por la prohibición de mi madre, bajo pena de llevar el culo un buen rato caliente, de tocarlo.
Tampoco puedo decir el tiempo que estuvieron juntos, ni las veces que él estuvo en casa. Lo que sí tengo grabado a fuego en la memoria es el día en que apareció con una caja. Al abrirla, como una ofrenda a la familia, un montón de castañas y unas cuantas chirimoyas recién llegadas de la vega de Granada.
Algún tiempo después, empecé a echar de menos aquellas visitas y a echar de más que mi hermana pasara casi todo el tiempo en su habitación escuchando a Camilo Sesto.
No sé porqué, pero por estas fechas siempre me acuerdo de aquella caja...


pensado por ana at 1:13 a. m. 3 han dicho

miércoles, octubre 19, 2005

Una historia...


...vale más que mil palabras...

imagen amablemente cedida -en realidad me suplicó que la publicara- por alesitou.


pensado por ana at 1:13 a. m. 5 han dicho

lunes, octubre 17, 2005

Aquí.


Mil cosas por hacer, y aquí estoy yo, con los brazos pegados al cuerpo y los pies clavados al suelo.
Mil historias que esperan en algún lugar, mil personas que conocer, y aquí estoy yo, escondida en mi sofá, acurrucada como un gato mojado.
Empieza a hacer tanto frío fuera...
pensado por ana at 1:16 a. m. 11 han dicho

viernes, octubre 14, 2005

Saudade.


Te echo de menos. Pero no te confundas, sólo es por motivos prácticos: el té para dos termina siendo muy aburrido cuando eres uno solo. Necesito ayuda para quitarme estas botas y no tengo quien me ponga azúcar en el café. Bailar el Round here de George Michael sola tampoco tiene demasiado sentido, y me resulta muy difícil comprobar que cada uno de los lunares de mi espalda siguen donde deben estar.
Además, los gatos empiezan a preguntar por ti y a las paellas siempre les sobra arroz.

pensado por ana at 1:23 a. m. 5 han dicho

miércoles, octubre 12, 2005

Puchero.

Desde que tengo uso de razón, en casa de mis padres el otoño siempre se ha inaugurado con un caldo gallego hipercalórico y supervitaminado. Ahora que los hijos ya somos mayores, además el caldo se ha convertido en la excusa perfecta para reunirnos abuelos, hijos y nietos, comer juntos, charlar, tener interminables sobremesas y digestiones tipo boa constrictor. Este año, con la abuela desplazada en labores humanitarias y puerperales y ante la bajada de las temperaturas y la llegada de las primeras lluvias en su ausencia, no ha habido más remedio que cambiar la costumbre y el menú: pucherito, con todos sus avíos, que ha salido blanquito y ha dejado la casa con un adorable olor a invierno. No es lo mismo, pero estaba delicioso.
pensado por ana at 11:26 p. m. 5 han dicho

martes, octubre 11, 2005

Día de fiesta.




Y pienso pasarlo durmiendo.



pensado por ana at 11:37 p. m. 5 han dicho

Tormenta.

Todo fue cerrar los ojos y el tiempo se detuvo. Tu rostro frente al mío, tan cerca que no podía respirar, se iba deshaciendo en unas gotas sinuosas y espesas que ascendían a una superficie imposible, imitando a una hipnótica lámpara de lava. Apreté los ojos con fuerza, tanto que me quedé sin ellos, y a través de las órbitas vacías se iba adentrando en mí, como en un suspiro, la oscuridad en la que te habías convertido. Dolía. Las cuencas huecas de mis ojos me dolían mientras tus tinieblas me traspasaban. Detrás de mí, un resplandor cegador. Otro. A los pocos segundos, el cielo se derrumbaba en un estrépito.
Era de noche y había comenzado a llover.
pensado por ana at 1:33 a. m. 4 han dicho

domingo, octubre 09, 2005

Cumpleaños.

El de mi pequeña princesa, que ha sido hoy. Bueno, lo de pequeña no deja de ser una metáfora, un como veremos las madres siempre a nuestros hijos, porque la mía ya es más grande que yo, y ya empiezo a heredar su ropa. Y sólo han sido doce años (dios mío, alguien se ha fijado de qué están hechos los petit suisse?). Doce años que han pasado casi sin sentir y que me hacen casi perder la noción de lo que fue mi tiempo sin ella. Que sean muchos más, mi linda.
pensado por ana at 2:06 a. m. 6 han dicho

viernes, octubre 07, 2005

Natalicio.


Cactus, hermana de la que suscribe, gaditana de nacimiento y emigrante en tierras murcianas por devoción, que no por obligación, y Toni, cartagenero moreno de nombre y piel, han sido padres, esta misma tarde, de un precioso churumbel al que le impondrán el bíblico nombre de Pablete, dotado con unos magníficos ojos que prometen desde ya comerse el mundo y sus aledaños, y que será, si el cielo no lo remedia, cartaginés de nacimiento y chirigotero de adopción.

Porque los gaditanos seguimos naciendo donde nos da la gana.

pensado por ana at 12:25 a. m. 7 han dicho

martes, octubre 04, 2005

Lunes.

Ya nació con vocación de lunes. ¡Pero si hasta el cielo se oscureció al medio día! Un despertador que no cumple con sus quehaceres diarios, una mañana de trabajo con las típicas veinte tonterías sin solución aparente, una comida improvisada que resultó un desastre (recordadme que mañana mismo mate a mi carnicero). Por no hablar de los pensamientos que como buitres me rondan la cabeza. Menos mal que al final de la tarde el día empieza a enmendarse: vuelvo a clase de danza. Alma no tiene piedad del mes y medio que llevamos sin clase y nos muele a golpe de cintura. La sangre del cerebro desciende hasta las caderas y no deja pensar en otra cosa que no sea seguirle el ritmo. Al final, se hace perdonar con media hora de relajación a la luz de las velas y entre olores de sándalo. Cuando llego a casa, sólo puedo pensar en una ducha y en dormir.

Mañana más. Si podemos, mejor.

pensado por ana at 12:13 a. m. 5 han dicho

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